Un mes ausente. No sabía muy bien con que cara volver aquí a escribir que la colorada no fue tal, sino simplemente una descolorida más y que las cosas siguen más o menos como antes. El y yo estamos todavia juntos como amigos que de pronto se besan y se dicen cosas. Antier, 2 de julio, cumplimos dos años juntos, pero sin cumplirlos, porque no somos nada, sólo amigos, sin embargo yo le di un regalo. ¿Alguna vez se han visto en la penosa situación de tener que preguntarle a alguien a quien obsequian algo, si el regalo le gustó porque él (o ella) por sí mismo no es capaz de decir ni gracias? Eso me ocurrió ese día. Después, ya dijo que sí, que muy lindo, que muy agradecido, pero obvio, ya no importa porque hubo que preguntarlo.
Por eso estaba escondido en mi madriguera. Ya no sé que cara debo poner cuando alguien me pregunta si seguimos viendonos, ya no sé como justificar el hecho de que siga aquí, esperando quien sabe que milagro. Es de pena ajena, verdaderamente, pero no sé como solucionarlo.
La buena noticia es que a finales de agosto me voy a Cuba, por tres años, y entonces él será libre. No huyo de mis problemas, el viaje estaba planeado desde antes. Pero casualmente me ayudará a salir del paso, a oler nuevos aires y a impedirme seguirlo buscando, esperando. Voy a estudiar guión en la EICTV, en San Antonio de los Baños. Es una oportunidad increible, y aunque por ahora no puedo alegrarme mucho porque me pesa demasiado dejarlo, no voy a parar mi tren, me largo de aquí porque es lo mejor que puedo hacer, porque sé que mi destino está en otra parte, aunque mi corazón se niegue a aceptarlo.
No sé. Esta es una muy mala entrada. Me da hasta flojera terminarla. Sin embargo tengo que hacerla porque si no, no lograré continuar con el blog.
Disculpen mi humor oscuro de hoy.
Datos personales
viernes, 4 de julio de 2008
martes, 3 de junio de 2008
La Colorada
Ahora si, se acabo. Después de tres meses de espera, el hombre finalmente se decidio y no fue a mi favor. No puede darme lo que necesito, dice. Yo respondí entonces, por primera vez en la vida, que necesitaba espacio y tiempo, distancia, que lamentaba mucho no poder ser su amigo. Que extraña la vida, el único con el que estaba seguro de que terminariamos bien es el único con el que siento que no puedo acompañarlo sin joderle y joderme la vida.
Es lo mejor, aunque me cueste admitirlo, como dijo Ave, no debo estar con alguien que no quiere estar conmigo. Como dicen, mas vale una colorada que mil descoloridas, lo malo es que la colorada me pone morado de tan duro que aprieta. Por eso hoy estoy azul.
Gracias por los comentarios de apoyo. espero pronto volver a ser la persona optimista y feliz que sólo algunos de ustedes conocen, pero creo que aún falta un buen tiempo para eso.
Es lo mejor, aunque me cueste admitirlo, como dijo Ave, no debo estar con alguien que no quiere estar conmigo. Como dicen, mas vale una colorada que mil descoloridas, lo malo es que la colorada me pone morado de tan duro que aprieta. Por eso hoy estoy azul.
Gracias por los comentarios de apoyo. espero pronto volver a ser la persona optimista y feliz que sólo algunos de ustedes conocen, pero creo que aún falta un buen tiempo para eso.
sábado, 31 de mayo de 2008
Foward no tan idiota
Me enviaron un foward con bromillas algunas muy cagadas, otras muy idiotas. De entre todas ellas, hubo una, al comienzo, que quedó muy clavada en mi cabeza y por eso ahora la escribo aqui. Suena idiota pero me parece una buena metáfora de algo que me esta ocurriendo. Y dice así:
Me emborrache para olvidarte, pero ahora te veo doble.
Yo ahora lo veo no doble, sino muchas veces, en todas partes, en todo momento. Él vive en mi cabeza.
Sin más palabras.
Me emborrache para olvidarte, pero ahora te veo doble.
Yo ahora lo veo no doble, sino muchas veces, en todas partes, en todo momento. Él vive en mi cabeza.
Sin más palabras.
Etiquetas:
borracho,
extravagancias,
Jared,
noviazgo,
Tapete
jueves, 29 de mayo de 2008
UNA CANCIÓN SONRIENTE
Hoy quisiera escribir una canción sonriente
en la que tu y yo durmieramos serenos,
nuestros ombligos enamorados
besandose por siempre,
en el jardín de la prosperidad.
Hoy quisiera recostar
mi cabeza en tu hombro,
el oido contra el pezón,
dos antenas comunicandose
de la manera imposible,
para escuchar, dentro de ti,
los latidos de mi corazón.
Hoy pudiera abrazarte
como no lo hice nunca
y apretarte fuerte,
tan fuerte que
los orificios en tu rostro
se abririan al máximo
para absorberme mejor.

Pudiera morderte firmemente
los gluteos y los brazos
arrancarte la piel,
engullirla dulcemente
para que a partir de entonces
vivieras sólo en mi.
Pudiera envolver tus ojos con mi axila
y pegar con goma tus manos a mi cuerpo.
Mis dedos arrancados incrustados en tus oidos
porque muero antes de permitir
que de otros labios escuches un TE AMO

Podría y puedo simplemente acompañarte
y tomarte de la mano
hacerte nada mas caricias moderadas
y prodigarte en besos vegetarianos,
si así tan sólo lo quisieras.
Acompañarte en la jornada macabra que es la vida
ombligo con ombligo, pezón y oreja, oido y corazón.
Podría y no puedo porque tu ya no lo quieres.
Por eso aunque hoy quisiera
escribir la melodia sonriente
mi canción es triste
en lugar de Sol hay Luna,
y la abundancia es de lamentación.
en la que tu y yo durmieramos serenos,
nuestros ombligos enamorados
besandose por siempre,
en el jardín de la prosperidad.
Hoy quisiera recostar
mi cabeza en tu hombro,
el oido contra el pezón,
dos antenas comunicandose
de la manera imposible,
para escuchar, dentro de ti,
los latidos de mi corazón.
Hoy pudiera abrazarte
como no lo hice nunca
y apretarte fuerte,
tan fuerte que
los orificios en tu rostro
se abririan al máximo
para absorberme mejor.
Pudiera morderte firmemente
los gluteos y los brazos
arrancarte la piel,
engullirla dulcemente
para que a partir de entonces
vivieras sólo en mi.
Pudiera envolver tus ojos con mi axila
y pegar con goma tus manos a mi cuerpo.
Mis dedos arrancados incrustados en tus oidos
porque muero antes de permitir
que de otros labios escuches un TE AMO

Podría y puedo simplemente acompañarte
y tomarte de la mano
hacerte nada mas caricias moderadas
y prodigarte en besos vegetarianos,
si así tan sólo lo quisieras.
Acompañarte en la jornada macabra que es la vida
ombligo con ombligo, pezón y oreja, oido y corazón.
Podría y no puedo porque tu ya no lo quieres.
Por eso aunque hoy quisiera
escribir la melodia sonriente
mi canción es triste
en lugar de Sol hay Luna,
y la abundancia es de lamentación.
Etiquetas:
extravagancias,
Jared,
Mala poesia,
noviazgo,
puertas,
soledad,
Tapete
viernes, 23 de mayo de 2008
El Silencio de los Ausentes
Como me molestan los silencios cuando te digo que te amo y no respondes nada, ni si ni no, ni yo también ni gracias, sólo silencio.
Me molestan también cuando te pregunto lo que quieres cenar o si acaso quieres, y tampoco respondes nada; se vuelve peor cuando te doy opciones: tacos, hamburguesas, buen sexo o la desabrida soledad de la noche; y no puedes decir siquiera que no tienes hambre.
El colmo viene cuando te reclamo por no decir nada y entonces la pared con sus manchas, los grillos con sus canticos, y el sonido de los autos pasando por la calle me dicen que, aunque estás a mi lado, hace mucho tiempo ya que te has ido y que soy un idiota al esperar que respondas a cualquier pregunta, cariño o insulto...
Sólo los ausentes son capaces de guardar silencio tal cuando con las palabras se les dan constantes caricias y bofetadas.
Me molestan también cuando te pregunto lo que quieres cenar o si acaso quieres, y tampoco respondes nada; se vuelve peor cuando te doy opciones: tacos, hamburguesas, buen sexo o la desabrida soledad de la noche; y no puedes decir siquiera que no tienes hambre.
El colmo viene cuando te reclamo por no decir nada y entonces la pared con sus manchas, los grillos con sus canticos, y el sonido de los autos pasando por la calle me dicen que, aunque estás a mi lado, hace mucho tiempo ya que te has ido y que soy un idiota al esperar que respondas a cualquier pregunta, cariño o insulto...
Sólo los ausentes son capaces de guardar silencio tal cuando con las palabras se les dan constantes caricias y bofetadas.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Puertas abiertas
Toda puerta abierta está propensa a cerrarse eventualmente, sólo que la desición de como se cierre, si dejamos pasar nuestra oportunidad, ya no está en nuestras manos y nos arriesgamos a que sea un viento fuerte y helado el que la cierre de portazo o que quizá aparezca otra persona para cerrarla por nosotros. Controlar como terminamos las cosas, está en nuestras manos por breves temporadas, si queremos que todo cierre de la mejor manera, debemos esforzarnos por ello.
sábado, 17 de mayo de 2008
Los placeres cotidianos
Hablando de payasos en la entrada pasada, recorde que alguna vez en mi temprana pubertad me vestía así con mi tía para animar las fiestas familiares. Ahora veo los videos caseros y me muero de la vergüenza, pero en su momento era algo diferente y divertido que disfrutaba por la simple razón de que nunca lo había hecho antes.
Así crecí, buscando experiencias novedosas, extrañas, que la mayoría de la gente no se atreviera a hacer y que a mi me treparan la adrenalina hasta el borde de un colapso cardiaco. Me aventé del bungee, hice el amor en lugares públicos, probe la cocaina y la marihuana, conocí mil gentes, besé mil bocas, hice trios y me aventé como cien romances exóticos con desconocidos, me vestí de mujer porque simplemente tenía que probarlo, tomé hasta el exceso y fui a cuanto lugar me invitaron.
Un día apareció ella, con la curiosa novedad de que por ser mujer, no tenía que esconderse para darme un beso o tomarme de la mano. Era mi primer novia formal ya en mi etapa joven. Hasta entonces sólo había tenido novios o aventuras secretas
con mujeres. Y eso fue distinto. Un placer extraño. Me di cuenta entonces de que fui gran parte de la vida buscando las sensaciones extremas y mientras tanto había descuidado los placeres cotidianos como pasar un domingo en familia, caminar con alguien bajo el brazo, disfrutar de un atardecer cualquiera o una tarde encamado mirando en la televisión cualquier cosa, con la persona que quiero.
La relación se terminó ya hace mucho tiempo; pero el recuerdo queda, ella vive en mi memoria como la persona que me enseñó de los placeres más sencillos y cotidianos de la vida. Mil gracias por ello Karla.
Así crecí, buscando experiencias novedosas, extrañas, que la mayoría de la gente no se atreviera a hacer y que a mi me treparan la adrenalina hasta el borde de un colapso cardiaco. Me aventé del bungee, hice el amor en lugares públicos, probe la cocaina y la marihuana, conocí mil gentes, besé mil bocas, hice trios y me aventé como cien romances exóticos con desconocidos, me vestí de mujer porque simplemente tenía que probarlo, tomé hasta el exceso y fui a cuanto lugar me invitaron.
Un día apareció ella, con la curiosa novedad de que por ser mujer, no tenía que esconderse para darme un beso o tomarme de la mano. Era mi primer novia formal ya en mi etapa joven. Hasta entonces sólo había tenido novios o aventuras secretas
La relación se terminó ya hace mucho tiempo; pero el recuerdo queda, ella vive en mi memoria como la persona que me enseñó de los placeres más sencillos y cotidianos de la vida. Mil gracias por ello Karla.
Etiquetas:
aburrimiento,
extravagancias,
noviazgo,
Placeres,
secretos
Mi disfraz de payaso
Dos o tres horas estuvimos sentados uno junto al otro sin que lograra en ningún momento surgir la charla amena y fluida. Dos o tres horas que yo sufro intensamente y que sin embargo aprecio en exceso. ¿Cuál es el chingado placer de querer estar con alguién a quien ya no le nace contarme ni la más trivial de las cosas que le ocurren? ¿Cómo se llega a este punto? Pensaran quienes no me conozcan que esto es una tendencia enfermiza y en realidad lo es, pero debo alegar en mi defensa que hace muchos, pero realmente muchos años, cuando era apenas un puberto con los calzones sucios, que esto no me ocurría. Hace muchos años que nadie lograba apendejarme de esta manera. Con decir que jamás fui celoso y desconfiado y ahora tengo celos hasta de la sonrisa que le regala a la mesera porque es la misma sonrisa que yo no logro arrancarle aunque le contara el mejor chiste o llegara al lugar más público vestido de payaso.
Etiquetas:
Baja autoestima,
Jared,
noviazgo,
secretos,
Tapete
lunes, 5 de mayo de 2008
EL TRIUNFO DE LA INFELICIDAD
Eres alguien, un ente único, feliz contigo mismo y con lo que haces. Vas por la vida, como dicen por ahí, tratando de vivirla mejor, aunque a veces te equivoques, caigas o no sepas que hacer. No obstante, eres feliz.
Un día despiertas y te das cuenta que todo ha cambiado alrededor. Quien sabe en que momento o de que manera, quien sabe que lo provoco, pero al abrir los ojos descubres que tu mundo no es lo que solía ser, y sobre todo tú, ya no eres el mismo. La satisfacción se fue. La felicidad contigo mismo también. Ahora eres un ser inseguro, posesivo y celoso, dependiente de alguien más. Tú, verdaderamente no te explicas como pasó y tampoco te gusta este nuevo yo en el que te has convertido. De hecho odias a ese que ha usurpado tu lugar. Pero no sabes de donde llegó o a que ha venido y eso si es que acaso adviertes que esta ahí, ocupando el espacio que antes solía ser feliz, el lugar del autosuficiente. Lo que no percibes es que odiarlo a él es odiarte a ti mismo porque ambos son parte del mismo wey. ¿Qué hacer? ¿cómo pelear contra lo que uno es, aunque sea momentaneamente? La situación amenaza con arrasar con todo como una bola de nieve. Lo odias a él por dependiente, por infeliz, pero al odiarlo lo alimentas porque es precisamente de tu desprecio a ti mismo que él crece y adquiere poder. Lo que necesitas es quererte, apreciarte, darte tu lugar, pero eso no es tan fácil porque tu lugar lo tiene él y él no te quiere a tí en ese lugar, sino a ese otro, el motivo de sus sufrimientos.
Entonces digo yo, es momento de abrir los ojos; de darte cuenta que estas chingado. No hay manera que salgas de esta sin un buen arrastrón y con muchas raspadas en la piel. Lo mejor que puedes hacer, es cuidar las partes más frágiles y procurar que al final, quede un poco de dignidad para levantarte; pero la verdad es que evitar la caida JAMÁS, porque además, no quieres hacerlo.
Ni hablar, es el hombre el único y gran enemigo de sí mismo.
Un día despiertas y te das cuenta que todo ha cambiado alrededor. Quien sabe en que momento o de que manera, quien sabe que lo provoco, pero al abrir los ojos descubres que tu mundo no es lo que solía ser, y sobre todo tú, ya no eres el mismo. La satisfacción se fue. La felicidad contigo mismo también. Ahora eres un ser inseguro, posesivo y celoso, dependiente de alguien más. Tú, verdaderamente no te explicas como pasó y tampoco te gusta este nuevo yo en el que te has convertido. De hecho odias a ese que ha usurpado tu lugar. Pero no sabes de donde llegó o a que ha venido y eso si es que acaso adviertes que esta ahí, ocupando el espacio que antes solía ser feliz, el lugar del autosuficiente. Lo que no percibes es que odiarlo a él es odiarte a ti mismo porque ambos son parte del mismo wey. ¿Qué hacer? ¿cómo pelear contra lo que uno es, aunque sea momentaneamente? La situación amenaza con arrasar con todo como una bola de nieve. Lo odias a él por dependiente, por infeliz, pero al odiarlo lo alimentas porque es precisamente de tu desprecio a ti mismo que él crece y adquiere poder. Lo que necesitas es quererte, apreciarte, darte tu lugar, pero eso no es tan fácil porque tu lugar lo tiene él y él no te quiere a tí en ese lugar, sino a ese otro, el motivo de sus sufrimientos.
Entonces digo yo, es momento de abrir los ojos; de darte cuenta que estas chingado. No hay manera que salgas de esta sin un buen arrastrón y con muchas raspadas en la piel. Lo mejor que puedes hacer, es cuidar las partes más frágiles y procurar que al final, quede un poco de dignidad para levantarte; pero la verdad es que evitar la caida JAMÁS, porque además, no quieres hacerlo.
Ni hablar, es el hombre el único y gran enemigo de sí mismo.
sábado, 3 de mayo de 2008
De un mundo raro
Quisiera encontrar las palabras para expresar todo lo que me pica aquí dentro. Se esconden, se alejan, no bastan. Ahora mismo me dispongo a escribir una carta muy importante, y aunque no estoy muy seguro de lo que debe decir o cual es la resolución a la que me llevará, sé que tengo que hacerlo. El problema es que las palabras no aparecen. Por eso agrego aquí debajo esta canción de José Alfredo Jiménez que, en la voz de Chavela Vargas dice todo aquello que no encuentro como. Los que alguna vez, con el corazón apachurrado y los ojos sangrantes, han tenido que dejar libre a aquel a quien quisieran amarrar a su cama, comprenderán lo que digo y lo que siento.
DE UN MUNDO RARO
Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan el sol y el cielo entero,
si te acuerdas de mí, no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno
Y si quieren saber de tu pasado,
es preciso decir una mentira
di que vienes de allá,
de un mundo raro
que no saber llorar,
que no entiendes de amor
y que nunca has amado
Por que yo donde voy
hablare de tu amor
como un sueño dorado
Y olvidando el rencor
no diré que tu amor,
me volvió desgraciado
Y si quieren saber de mi pasado,
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué de un mundo raro
que no sé del dolor,
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado
Porque yo donde voy
hablaré de tu amor
como un sueño dorado
y olvidando el rencor,
no diré que tu amor
me volvió desgraciado
Y si quieren saber de mi pasado,
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué
de un mundo raro,
que no sé del dolor,
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado
DE UN MUNDO RARO
Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan el sol y el cielo entero,
si te acuerdas de mí, no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno
Y si quieren saber de tu pasado,
es preciso decir una mentira
di que vienes de allá,
de un mundo raro
que no saber llorar,
que no entiendes de amor
y que nunca has amado
Por que yo donde voy
hablare de tu amor
como un sueño dorado
Y olvidando el rencor
no diré que tu amor,
me volvió desgraciado
Y si quieren saber de mi pasado,
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué de un mundo raro
que no sé del dolor,
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado
Porque yo donde voy
hablaré de tu amor
como un sueño dorado
y olvidando el rencor,
no diré que tu amor
me volvió desgraciado
Y si quieren saber de mi pasado,
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué
de un mundo raro,
que no sé del dolor,
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado
Suscribirse a:
Entradas (Atom)